Historia de la Cecina de León

Vaca del Bierzo Astúrica Augusta (Astorga), ha sido desde tiempos romanos, un señalado nudo de comunicaciones y paso de peregrinaciones – destacada ciudad por su cruce de caminos entre el de la Vía de la Plata y El Camino de Santiago.

Enrique Gi y Carrasco, escritor leonés nacido en 1815, recogió en sus numerosos escritos y relatos las costumbres leonesas, destacando en ellas la producción y consumo de Cecina.

Además, la cecina aparece en obras universales de nuestra literatura como en “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, obra que ha sido considerada como un fiel reflejo de la situación de la España de aquella época. Aparece, también, en obras del s. XVI como “La Pícara Justina”, mesonera audaz, donde no falta la cecina de vacuno entre las viandas que ofrecen a arrieros y viajeros.

El comercio, el transporte generado en esa época y su tradición alimenticia, propició que esta carne de vacuno curada de buenísimas propiedades, se convirtiera en la compañera ideal de los arrieros maragatos a lo largo de sus viajes por la península ibérica.

Fue esa tradición arraigada, basada en la salazón de una pierna de vaca en la mayoría de las casas maragatas para la subsistencia familiar, la que se ha traspasado de generación en generación, y por la que la Cecina de vaca se ha consagrado en la provincia de León como un producto único y con una autenticidad propia.

Son suficientes los motivos por los cuales la Cecina de vaca tiene su origen en la provincia de León, así como justificadas las razones por las que este producto de calidad ha conseguido la merecida denominación de la IDENTIFICACIÓN GEOGRÁFICA PROTEGIDA Cecina de León, limitándose su elaboración sólo y exclusivamente a dicha provincia.

Es aquí donde aún persiste el gusto por los productos auténticos, por los sabores y placeres de antaño, por lo bueno…

Origen de la Cecina de León

IFS CALICER IGP Halal Tierra de Sabor Asociacin Artesanos Alimentarios

FONDO EUROPEO DE DESARROLLO REGIONAL